VDMFK - Vereinigung der Mund- und Fussmalenden
Künstler in aller Welt, e. V.

Dr. Klaus Albert Schröder

Director del Museo Albertina, Viena

Durante la celebración del 50 aniversario de la AAPBP en mayo de 2007, tuvo lugar en el Museo Albertina de Viena una exposición internacional de arte con 274 obras de pintores con la boca y el pie. El director del museo dio un discurso durante la ceremonia de inauguración de la exposición en el que habló del extraordinario trabajo artístico de los artistas de la AAPBP.

A continuación, presentamos el texto completo del prólogo del catálogo de la exposición.

Dr. Klaus Schröder

El arte siempre ha enriquecido la psique humana: nos ayuda a hacer la vida más bella y llevadera y a verla siempre nueva y en movimiento constante. Los propios artistas, sin embargo, no son seres accionados que crean sus obras básicamente para deleitarnos. “Deben“ expresar sus emociones y dar forma a la vida que ellos sienten. La capacidad artística y la creatividad son requisitos previos para poder sobrevivir. Para los pintores con la boca y el pie, las habilidades artísticas adquieren un significado adicional y de vital importancia.

Tanto en la vida humana, la medicina, como el arte, el fallo de ciertos órganos y capacidades, así como de la movilidad, lleva a un aumento del rendimiento en otras áreas; entre ellas, la creatividad. Así, por ejemplo, sufrir una merma de estas características no sólo representa una pérdida terrible, sino que también puede traer algo positivo y nuevo. Muchas veces, los artistas con la boca y el pie no se dedicaban al arte antes de perder la capacidad de utilizar sus manos. Su duro destino les ha creado una nueva sensibilidad, que se ha convertido en su medio de subsistencia tanto psíquico como económico.

Nuestra historia del arte a menudo es contada desde la perspectiva de los espectadores: describe el efecto de las obras sobre el público y no desde la perspectiva del artista. Hace veinte años, todavía existía un concepto de arte contemporáneo totalmente diferente al actual. Muchas de las cosas que no formaban parte de la modernidad occidental establecida se consideraban provincianas o de aficionados. Pero el arte siempre ha sido, y hoy lo es más que nunca, una “cuestión de acuerdo". El mundo del arte resulta siempre nuevo desde lo más profundo del arte contemporáneo. El arte contemporáneo se ha convertido en el propio listón que debe superar.

Incluso los grandes maestros del siglo XX a menudo deseaban primero “desaprender“ sus habilidades para poder encontrar nuevas vías: los dibujos infantiles, el arte popular, el arte hecho por personas que sufren alguna discapacidad psíquica y las obras de artistas africanos y oceánicos se convirtieron en fuertes factores de influencia. Los pintores con la boca y el pie nos muestran exactamente lo contrario de esta evolución. Ellos tuvieron que aprender una nueva técnica de pintura y adquirir sus habilidades artísticas de dos maneras. Su rendimiento y su trabajo surgieron como una oportunidad y una recompensa por la pérdida de su capacidad física. Su dominio de las dificultades fundamentales crea un concepto de arte propio. Gotthold Ephraim Lessing formuló la pregunta de si Rafael también se habría convertido en un gran artista si no hubiera tenido manos. Su respuesta fue que sí, que Rafael habría sido el mismo genio y el mismo artista excepcional que fue. Lo único es que todos lo habríamos tenido mucho más difícil para formar parte de ello, para mencionarlo. Los pintores con la boca y el pie han encontrado una vía para llevar a cabo lo que nace dentro de ellos. Así, se aseguran su medio de subsistencia y pueden dedicarse al arte sin ningún tipo de apuro ni preocupación. Y, gracias a ello, todas nuestras vidas son ahora más ricas.